22 julio, 2011

¿Qué es la verdadera paz?

Una historia que nos enseña la importancia de nuestra paz interior




Un rey ofreció un gran premio al artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta.
Muchos artistas lo intentaron y el rey observó y admiró todas las pinturas presentadas, pero solamente
hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.

La primera era un lago muy tranquilo, el cual era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre éstas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos
aquellos que miraron esta pintura pensaron que ésta reflejaba la paz perfecta.

La segunda pintura también tenía montañas. Pero éstas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había
un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un
espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacifico.

Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado placidamente un pajarito en el medio de su nido...
Paz perfecta... ¿Cual crees que fue la pintura ganadora?

El Rey escogió la segunda. ¿Sabes por qué?

"Porque," explicaba el Rey, "Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin
dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de
nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz.

1 comentario:

Dr.Leiron Uviera dijo...

Hola, primeramente, esta historia ya la conocía, y es muy interesante, siempre me llega cuando mas la necesito, recuerdo la primera vez que la escuche, fue en un retiro de catequistas, ahí explicaban, porque la catequesis no continua creciendo, y es que un catequista perturbado por los afanes de la vida, no es capaz de apreciar el tesoro de la oración u el conocimiento de Jesus y lo puede transmitir a los dem$as, así nos pasa a nosotros en nuestra vida diaria, preocupemonos, mejor dicho, ocupemos nuestra mente en tranquilizar nuestro interior a pesar de la tormenta y el bullicio de nuestro alrededor.